Conoce más sobre nuestro huerto ecológico. Hoy entrevistamos a Ernest, nuestro hombre en el huerto, responsable y coordinador de los trabajos que allí se realizan, siempre atento y vigilante. Ernest se desvive para que los cultivos completen su ciclo vital como manda la naturaleza, a ser posible sin incidencias, y podamos así disfrutar de ellos en casa. A sus 38 años, Ernest pertenece a la quinta generación de “payeses” de su familia y ejerce a veces de guía durante las visitas de los cliente a la huerta.

 “En la huerta hay que observar para mejorar”

 

 Ernest, ¿qué es lo más importante en tu trabajo en la huerta?

Lo principal es observar. Tener los ojos bien abiertos, ése es mi método. En el campo lo mas importante es observar, ver, entender, para mejorar. Si observamos, podemos entender lo que pasa, saber lo que hay o lo que está apareciendo, y así podemos encontrar la mejor solución en base a nuestra experiencia, adquirida de nuestras observaciones anteriores. Es una rueda que nunca para. Cuanto más sabemos, más nos queda por saber. Encontrar ese equilibrio en el que todo interactúa en armonía no es fácil, pero cuando lo consigues el resultado es asombroso.

¿Qué tiene de especial la huerta de Disfruta & Verdura? ¿La situación, el clima…?

Estamos en una situación donde el clima es benévolo, somos privilegiados. Nuestra huerta no está a más de 500 metros del mar en línea recta. La influencia marina y el viento característico de esta zona nos dan en invierno unos grados de más, y en verano nos refrescan un poquito. También partimos de una tierra rica y fértil, y de un agua excelente, con una conductividad muy baja, a niveles inferiores a 50 ppm de nitratos, que la hace potable.

Entonces, ¿nunca tenéis problemas?

Claro que sí. Aparte del clima, las plagas nos causan a veces problemas.

¿Qué clase de plagas?

Podríamos clasificarlas en dos: los invertebrados (orugas, pulgones, ácaros…) y los vertebrados (conejos y pájaros fundamentalmente).

¿Cómo se combaten?

Contra los invertebrados estamos trabajando especialmente para conseguir un equilibrio biológico. Es decir, tener depredadores naturales para combatir cada plaga. Por ejemplo, hemos plantado diferentes plantas ornamentales para que sirvan de refugio natural de Sirfidos, que nos ayudan a controlar los pulgones, y de Orius que nos sirven para controlar especialmente a los trips (insectos).

¿Y para los vertebrados?

Utilizamos pastores eléctricos y cercados para intentar evitar el paso de conejos. Para los pájaros utilizamos tiras deslumbrantes que colgamos en los aspersores para que, al moverse con el viento, les deslumbren y se asusten. También estamos estudiando la posibilidad de hacer volar aves rapaces para intentar alejar a las palomas torcaces.

¿Cómo se abona en la huerta?

Siempre usamos abonados naturales procedentes de materia orgánica bien compostada para que no haya malas hierbas ni maleza. Con el abonado en verde favorecemos que el suelo tenga la mayor “vida” posible y que las plantas cultivadas en él crezcan a un ritmo adecuado para que tengan la más alta calidad organoléptica. Como diría un ilustre cocinero, para que sea “rico, rico…”.

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