Mantenerse saludable en la oficina es fundamental para garantizar buenos índices de productividad, incentivar una cultura corporativa positiva y reducir el estrés laboral, un problema que afecta en España a más del 40% de los trabajadores asalariados y a cerca del 50% de los empresarios, según el Instituto Nacional de Estadística (INE). Ninguna ecuación es al 100% perfecta, pero los expertos tienen claro que la combinación de programas de bienestar, equipos ergonómicos, deporte y alimentación saludable mejoran con creces la calidad de vida de los empleados y traen a las oficinas la firme política de potenciar la salud física y mental para todos.

En la primera parte de esta guía abordamos la importancia de la nutrición y el consumo de alimentos saludables, así como de la práctica diaria de actividad física para combatir el sedentarismo ligado a un gran porcentaje de trabajos del siglo XXI. Hoy, te contamos todo lo que puedes hacer para garantizar la salud de tus trabajadores en lo tocante al equipo informático, el inmobiliario, las condiciones ambientales de la oficina y mucho más.

Cómo impulsar la salud de los empleados

  • Programas de bienestar: Destinados a mejorar la salud de los empleados, son cada vez más populares en las compañías, hasta el punto de convertirse en indispensables. El informe de World Economic Forum titulado “The Workplace Wellnes Alliance” señala que el promedio del retorno de la inversión (ROI) es de 2,54 euros por cada euro invertido en programas de bienestar en las organizaciones. Implantar uno en tu empresa reducirá el estrés y el absentismo laboral, mejorará la autoestima y autopercepción de los empleados e incrementará la productividad. Si todavía dudas, cabe aclarar que ofrecen al menos alguna de las siguientes opciones: nutrición, ejercicio físico, ayuda para dejar de fumar, pruebas y exámenes fisiológicos y manejo de la ansiedad.
  • Equipos ergonómicos: Una buena silla adaptada a la espalda del trabajador es fundamental, así como pantallas de gran calidad situadas a la altura de los ojos en posición frontal. Cabe recordar la importancia de la buena sujeción de la espalda, especialmente en la zona lumbar. Para ello, los trabajadores deben emplear todo el respaldo de la silla o emplear cojines o refuerzos lumbares.
  • Condiciones óptimas en la oficina: Debe existir un acceso fácil al lugar de trabajo, dimensiones amplias para no generar dificultades en los trabajadores, adaptación del espacio a las personas con movilidad reducida y si es posible, una sala de relax para los momentos de descanso. También debe existir el suficiente aislamiento acústico, ventilación, control de la humedad y temperatura de confort. Según el INSTH la temperatura ideal en el trabajo es de entre 17 y 27 grados cuando se realizan trabajos sedentarios y entre 14 y 24 grados cuando el trabajo requiere más actividad física. Además, es importante que exista luz natural en la oficina y que la luz artificial externa a la pantalla sea de carácter cenital -procedente desde arriba-, uniforme y a ser posible, LED blanca y neutra.
  • Postura corporal idónea: Es importante que los trabajadores mantengan una distancia con el ordenador de 40 centímetros, apoyando los pies en el suelo sin que cuelguen y formando un ángulo de 90 grados con las piernas. Los hombros deben estar relajados y los brazos, en ángulo recto. Se recomienda tener apoyados los antebrazos y tener el teclado y el ratóna la misma altura. Sería adecuado que los trabajadores realicen pequeños descansos de unos 5 minutos por cada hora de trabajo en relación a descansar la vista. Para ello, es ideal que la empresa cuente con zonas verdes y espacios al aire libre.

Sumando alimentación saludable, ergonomía, actividad física, oficinas modernas y programas de bienestar los resultados serán óptimos para toda tu empresa.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *