Recibimos muchos mensajes de aliento, que nos llenan de ánimo y agradecemos de corazón. Pero creemos que el término héroe debería reservarse primero para los sanitarios que se la juegan cada día y luego para los que están en contacto con el público. Nosotros somos agricultores, estamos en contacto con la Naturaleza hoy queremos contaros cómo es nuestro día a día en estas circunstancias excepcionales.

Llegar a nuestra huerta ecológica ahora es más difícil. Las furgonetas sólo pueden llevar tres personas y los coches, dos. Eso nos complica los desplazamientos, tenemos que empezar más temprano de lo habitual y hacer varios viajes hasta reunirnos todos cuando sale el sol, repartir las tareas y comenzar la jornada. Seguimos sembrando, cosechando y repartiendo cajas de fruta y verdura pero nuestra manera de trabajar ha cambiado. Antes decíamos que un agricultor lo primero que hace es mirar el cielo para ver qué tiempo hará. Ahora, lo primero que hacemos es seguir los protocolos de higiene y desinfección en todas las áreas, mantener las distancias recomendadas entre las personas, incluso en el campo, al aire libre, lavarnos las manos seguido y equiparnos cuando toca con guantes y mascarillas. Nos da tranquilidad porque nos aseguramos de que la fruta y verdura, además de llegar fresca y recién cosechada, ofrece todas las garantías. Ya se sabe que una alimentación saludable con fruta y verdura de calidad, refuerza las defensas del organismo; poder contribuir con nuestros productos a que mucha gente lo consiga nos alienta a seguir haciendo nuestro trabajo cada día mejor. La primavera es una época de intensa actividad en la huerta. Los ciclos de la Naturaleza nos marcan el ritmo y tras el invierno todo revive. En primavera los días se van haciendo más largos y las plantas reciben más luz solar. Aunque en general el clima es templado, hay cierto contraste mientras este se regula de una estación a otra. Así, estuvimos atentos al cuidado de nuestras frutas y hortalizas en marzo donde se presentaron las ultimas heladas del invierno. En abril, entre sol y lluvia, estamos alerta ante la proliferación de plagas, habitual en esta época. Como ya comentamos en posts anteriores, la lucha sostenible contra las plagas no se nutre sólo de estrategias ecológicas. Entre otras cosas, implica dejar libres los márgenes de los campos y respetar zonas arbustíferas y árboles para que la fauna de insectos depredadores de las plagas puedan vivir y ejercer sus funciones, manteniendo el equilibrio natural. Otra de las labores que estamos llevando a cabo en la huerta en estos días es la siembra de hortalizas de fruto, de hoja y de raíz para cosechar cuando se acerque el verano. Aparecen también nuevas frutas que nos envían nuestros agricultores amigos, por ejemplo los nísperos, embajadores de la primavera. A pesar de las dificultades de los tiempos que estamos viviendo con las familias confinadas en casa, nos consideramos privilegiados por ser agricultores, salir cada día al campo y poder asegurar una alimentación saludable a mucha gente de todo el país con nuestro trabajo.

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