Joaquín nos recibe con una sonrisa y un zumo de naranja recién preparado. Él es uno de nuestros agricultores amigos. Proviene de una familia vinculada al mundo de los cítricos desde hace ya muchos años, unos apasionados de la tierra. Se nota como se ilusiona cuando nos explica la historia de los naranjos que ya iniciaron sus abuelos.

De aquí es de donde salen las naranjas, mandarinas, y limones ecológicos y de excelente calidad que recibes en tus cestas.

45 hectáreas de cítricos y más de 35 años acompañan esta familia que conoce a la perfección las características de todas las variedades que cultivan. De naranjas, tienen las variedades Navelina, Navelate, Fukumoto, Lanelate, Valencialate y Navel Powel y de mandarina, las variedades Mioro, Clemenules, Yosemite, Gold Nugget y Orthanique. Diferentes variedades que nos permiten asegurarte cítricos en tu cesta durante toda la temporada, desde octubre hasta mayo.

Todas las piezas se recogen una a una, a mano y en menos de 48 horas las puedes tener en tu casa. Joaquín nos explica que hay días en los que recogen por la tarde y al día siguiente por la mañana ya están en tu cesta listas para llegar a tu casa. Eso se nota en el frescor y la calidad de la fruta que puedes disfrutar.

Todo lo que cosechan lo hacen con las hojas, lo que nos da un indicador de frescor. Después de unos días, las hojas se marchitan, por eso es importante para nosotros que recibas la fruta con las hojas y te asegures de esta manera de que es un producto que hace solo unas horas colgaba de su árbol. Los cítricos no se someten a ningún proceso, son respetados y maduran al sol en su árbol. Están totalmente en manos de la naturaleza, dejamos que todo haga su proceso.

Todo es cultivo ecológico, miman y cuidan el suelo de una manera especial, para asegurar que las naranjas y las mandarinas tienen lo que necesitan para obtener la mejor calidad. Eso se nota con las cantidades producidas, todo es más manual y están en manos de la climatología. Joaquín nos destaca que este año no es un año especialmente bueno para las mandarinas, pero que ya se sabe, hay años buenos y no tan buenos.

Aun así, la innovación también es uno de sus enfoques, ellos fueron los pioneros en trabajar con una malla para evitar el crecimiento de la hierba que puede estropear los frutos y a la vez retiene la humedad en el suelo, sin necesidad de usar ningún producto químico.

Es una suerte para nosotros estar rodeados de gente como Joaquín y su padre, gente a quien les brillan los ojos cuando nos hablan de sus tierras.

Gracias Joaquín y familia.

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