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Nuestras cestas de fruta y verdura

Vuelta al cole

Vuelta al cole con una certeza.

Nadie recuerda una vuelta al cole tan plagada de incertidumbre como la de este año. Por suerte, nos queda una certeza: la buena alimentación ayuda a que los niños recuperen fuerzas y mantengan altas sus defensas. Y esto ahora tiene aún más importancia si cabe. (leer más).

No es necesario recordar que la base de una buena alimentación pasa por incorporar más vegetales en la dieta de los niños. Todos los nutricionistas llevan insistiendo en este argumento desde hace años. Claro que ellos a lo mejor no han tenido que lidiar con hijos reacios a comer las famosas cinco raciones de fruta y verdura al día recomendadas por la Organización Mundial de la Salud. Queremos aprovechar este espacio para ofreceros aquí algunos sencillos consejos prácticos para que los más pequeños coman más fruta y verdura. La fruta no tiene que ser solo para el postre. Un buen desayuno, tentempié o merienda deberían incorporar una pieza de fruta. El desayuno que, como dicen en las pelis americanas “ es la comida más importante del día”, nos permite recuperar las fuerzas al levantarnos y coger energía para enfrentar la jornada. Lácteos, cereales y frutas son los componentes de un buen desayuno que ayudará a mejorar la capacidad de concentración y el rendimiento escolar de los niños. Si en el tentempié de media mañana el bocadillo es más pequeño y se acompaña con una fruta, mejor que mejor. Las frutas les aportarán hidratos de carbono, vitaminas, minerales y fibra. En casa podéis hacer que las frutas resulten más atractivas preparando pinchitos, zumos, batidos, cortándolas de forma divertida… Las verduras también admiten imaginación: a la plancha, al horno, en pinchos, sopas y cremas. Dejad que los pequeños se familiaricen con las frutas y las verduras, que participen en la elección y que ayuden en la preparación. Variedad y perseverancia son claves. Probar nuevas frutas y verduras, aunque esto para los niños sea difícil muchas veces, tiene el aliciente de la novedad y contribuye a educar el paladar. Una alimentación saludable debería ser también divertida, no se puede imponer, pero se puede enseñar poco a poco hasta convertirla en un hábito, hay que perseverar. Las meriendas son muy importantes. Los niños tienen estómagos pequeños y grandes necesidades de energía, por eso necesitan comer cantidades más pequeñas y con mayor frecuencia que los adultos. A la hora de la merienda casi todos suelen tener hambre. Al igual que en el desayuno, una buena combinación de frutas, cereales y lácteos es ideal. Zumos de naranja, frutos secos, chocolate, yogur… Y si son ecológicos, mejor.

El mejor consejo que os podemos dar es que prediquéis con el ejemplo. Los hábitos alimenticios de los hijos dependen en gran medida de lo que hagan sus padres. Comed más fruta y verdura. Y si puede ser, fresca, de temporada, recién cosechada. Como la de Disfruta & Verdura.

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