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Agricultura ecológica Halloween

Cómo preparar castañas al horno

El punto culminante del otoño es la festividad de Todos los Santos. Aquí es cuando sale a escena el trío protagonista del otoño: castañas, boniatos y calabazas. Llega el tiempo de recogerse y disfrutar de sus sabores.

La calabaza se ha unido recientemente a este trío de otoño con el éxito de Halloween entre los niños. Halloween significa en inglés antiguo Todos los Santos y hoy las series y el cine han popularizado las calabazas talladas como una calavera con una vela dentro y la divertida de idea de los niños disfrazados para dar miedo llamando a las puertas de las casas de los vecinos pidiendo golosinas con la frase truco o trato.

En nuestro país las castañas representan el sabor tradicional del otoño desde siempre. Mucho antes de Halloween medio país celebraba la castañada, una fiesta tradicional donde las castañas asadas al fuego son protagonistas. Otra imagen tradicional es la figura de las castañeras asando castañas en las esquinas. Vestidas de negro, con su carro humeante, forman parte del paisaje de nuestra infancia, con los cucuruchos de castañas que nos calentaban las manos y nos llenaban de sabor.

Hacer castañas en casa es fácil y sencillo. Podemos asarlas al horno o al microondas o también hacerlas en una sartén. En todos los casos lo primero es hacerles es un  corte con un cuchillo, lo suficientemente profundo para cortar la piel pero sin llegar hasta el final, así la castaña se hace mejor y no revienta. Para asarlas al horno, debemos precalentarlo a 200 grados, repartir las castañas sobre la fuente del horno y asarlas de veinte a treinta minutos dependiendo del tamaño, a más grandes más tiempo. A media cocción les daremos la vuelta para que se asen por las dos partes. Al sacarlas las dejamos enfriar un poco y las pelamos en caliente, sin quemarnos, ya que frías son más difíciles de pelar. En el microondas pondremos las castañas en un recipiente con tapa, a máxima potencia durante unos tres minutos (este tiempo corresponde a una docena de castañas grandes). Conviene recordar que en el microondas las ondas electromagnéticas no inciden en el centro así que repartiremos las castañas por los bordes del recipiente. Las castañas también se pueden asar en una sartén. En las ferreterías venden sartenes especiales con agujeros para que la llama las ase directamente, pero una sartén o cazuela con tapa y que no tenga revestimiento antiadherente también vale. Si nuestra cocina es vitrocerámica o de inducción la sartén agujereada no nos servirá así que usaremos la que convenga. Ponemos las castañas a fuego suave, sin prisas, tapamos y vamos meneando para que se hagan de forma pareja durante unos veinte minutos. Al apagar cubrimos la sartén con un paño y dejamos enfriar un poco hasta que la temperatura nos permita pelarlas.

Los boniatos aunque nos parezca que han estado desde siempre, no son tan antiguos como las castañas. Llegaron de América en el siglo XVI y rápidamente su dulzura conquistó Europa. Al igual que las castañas, podemos asarlos al horno o al microondas. Un truco para asarlos en el horno convencional es envolverlos en papel de aluminio para que conserven la humedad y queden muy tiernos. Para el microondas antes los pincharemos varias veces con un tenedor o cuchillo afilado por toda la superficie, luego los pondremos en un recipiente con tapa. Se hacen a máxima potencia y el tiempo dependerá de la cantidad que pongáis y del tamaño y el grosor del boniato. Los dejamos hasta que estén tiernos y para ver si están hechos los pinchamos con un cuchillo.

Esperamos que disfrutéis con las castañas y boniatos asados que nos traen el delicioso sabor del otoño y que los niños se diviertan con las calabazas de Halloween.

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