En inglés las bayas se llaman berries, una palabra cuya raíz indoeuropea significa brillar y que le va muy a nuestros fresones, frambuesas y arándanos ecológicos, que brillan por su sabor y sus extraordinarias cualidades saludables. Son verdaderas joyas de la naturaleza.

El arzobispo Thomas Wolsely fue, según los cronistas, el inventor de las fresas con natas. Amigo del famoso Enrique VIII –el rey coleccionista de esposas que hoy haría palidecer a Harvey Weinstein-,  sirvió en un banquete fresas con crema de leche en 1509. El éxito fue sonado, hasta tal  punto que se consignó en las crónicas de la época. Dos siglos después los franceses añadieron azúcar a la nata y voilà, ya tenemos la nata montada con azúcar, la crema Chantilly. Una desgracia para los golosos que comeríamos montañas de fresones con nata. Porque, la verdad sea dicha, las fresas y los fresones mejor sin nata.

Tienen tantas vitaminas y propiedades antioxidantes que es una pena para la dieta, acompañarlos con un ingrediente graso.  Al abrir una caja de fresones y ver su color rojo brillante nos sentimos atraídos como quien abre un cofre de alhajas. En Disfruta&Verdura nos las envía nuestro agricultor amigo desde Huelva, la tierra del cultivo de los frutos rojos por excelencia. El clima templado, la cercanía del mar que actúa como colchón térmico y las muchas horas de luz que disfruta la costa onubense –no en vano se llama Costa de la Luz- todo conforma un entorno ideal para producir estas maravillas. Desde los años setenta del pasado siglo una buena parte de los fresones y fresas que se consumen en Europa se producen allí. La temporada va de enero a junio y con los años y la experiencia, los productores han alcanzado altos niveles de excelencia. La calidad es indiscutible. Desde hace un tiempo se ha iniciado el cultivo con métodos ecológicos y además se han incorporado otros frutos rojos como la frambuesa y el arándano. Aunque la mayoría de las variedades de arándano son azules, se lo considera un fruto rojo por su composición y beneficios. El gusto de este fruto se concentra en su piel y al morderlo notamos un estallido de sabor. Saborear una delicada frambuesa, agridulce y perfumada, en cambio, nos recuerda a las flores. Fresones, arándanos y frambuesas tienen en común altos niveles de hierro, vitamina C y antioxidantes. Y sobre todo, un sabor que las hace irresistibles. Un lujo para el paladar.

Durante la temporada, puedes pedir cajas de 1 kg de fresones y de 250 g de frambuesas o arándanos ecológicos junto con tu cesta habitual. Entra en la agrotienda o pide desde tu área de cliente en nuestra web.

 

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